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La consciencia según Cometa (II). La Creatividad

Continuando con la visión del concepto que adopta Cometa sobre el fenómeno de la Consciencia, nos proponemos ahora explicar brevemente un aspecto controvertido que forma parte de ésta, así como de lo que se llaman “altas capacidades mentales”, que no es otro que la famosa Creatividad.

Partimos del convencimiento de que la Creatividad no es un fenómeno espontáneo, aleatorio o mágico que surge de la nada.

Como está más que demostrado por la observación y el análisis minucioso de los procesos que han llevado a los creadores a engendrar sus obras, tanto en el arte como en cualquier otra actividad humana, es la consecuencia de una integración finalmente consciente de mucha información.

Vamos a apoyarnos en la manera de ver el proceso que el psicólogo inglés Graham Wallas describe en su obra “El Arte del Pensamiento” (1926).

Empezaremos por establecer una fase inicial que la psicóloga Rhona Ochse denomina “Fase de identificación del problema”, mediante la cual podemos detectar lagunas o inconsistencias en el conocimiento o en las soluciones existentes, siendo necesario, por tanto, disponer de un conocimiento del asunto de que se trate suficientemente detallado y completo.

Lo cual muestra que LA CREATIVIDAD SE TRABAJA, no es necesariamente espontánea.

creatividad

Pues bien, una vez resuelta la fase anterior, Wallas diferencia en el proceso creativo cuatro fases más:

La primera es la Preparación. En ella se exponen todos los datos, piezas o componentes a manejar, con la intención de observar una posible reorganización que dé como resultado la solución a un problema o necesidad.

La segunda fase (a la que solo se accede si la primera no ha dado resultado) es la Incubación. Que consiste básicamente en dejar que todos los datos manejados en la primera fase, sin resultado, pasen a ser procesados de una manera inconsciente.

La tercera fase es la denominada Iluminación (o alumbramiento). Fase ésta en la que los datos procesados por el inconsciente en la fase anterior pasan de nuevo al consciente aportando una solución creativa. Surgiendo la paradoja consistente en que para la creatividad se requiere un gran esfuerzo y dedicación, pero a la vez puede surgir de manera espontánea.

Esta fase, no obstante, puede resolverse también de un tercer modo que el psicólogo Arne Dietrich denominó “Flow” (fluir). Consistente en una solución basada en conocimientos implícitos (internos de la persona) que se ejecutan de manera motora, inconsciente y automáticamente (propio de artistas y artesanos).

La cuarta y última fase sería la Verificación del resultado obtenido durante el proceso. Contrastando, midiendo, analizando y evaluando los resultados.

Y ¿Cómo aplica Cometa lo expuesto en este artículo?

En Cometa consideramos que la Creatividad forma parte de lo que entendemos por Consciencia y que, como esta, es un proceso que se construye a través de un entrenamiento y una metodología adecuados. Una vez más, con la información de la cual dispone el cerebro.

Por lo tanto, sabemos que mediante la implementación de actividades neurofisiológicas de calidad podemos generar auténtica Creatividad.

En otras palabras: la Creatividad se construye con los datos que recibe el cerebro y con la manera que tenemos de procesarlos. No es mágica.

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