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Nuevos sistemas de organización humana

¿Nuevos sistemas de organización humana son posibles?

Según Cometa no solo son posibles, sino que son imprescindibles e inevitables.

El ser humano es la forma de vida que más transforma el ecosistema global con una inmensa diferencia sobre cualquier otra forma.

Seamos más o menos conscientes la humanidad está actualmente sumida en un proceso evolutivo crítico producto de la llegada a su fin de las “adaptaciones más recientes” y de la irrupción acelerada y práctica de nuevas tecnologías, conocimientos y acontecimientos de todo tipo.

Nos referimos como “adaptaciones recientes” a los sistemas de organización derivados de la Revolución Industrial y de la aparición de los modernos Sistemas Informáticos. Sistemas estos que están plenamente en funcionamiento y que se fundamentan principalmente en estructuras organizativas humanas que conciben a éstas como máquinas donde las personas son recursos o piezas que realizan la función técnica para la que han sido diseñadas, sin tener en cuenta su valor y condiciones humanas que precisamente las distinguen de las máquinas.

Estos sistemas de organización, primero se apoyaron en el intercambio de trabajo o simplemente de tiempo (de vida) por una remuneración monetaria y de beneficios sociales y posteriormente, en algunos casos, han evolucionado incorporando bonus o premios adicionales en función de objetivos, han sido enormemente productivos y exitosos, habiéndonos llevado a logros socioeconómicos absolutamente asombrosos.  A costa, eso sí, de una profunda deshumanización de los sistemas productivos, donde la persona, como tal, no importa, o importa muy poco, ya que lo importante son los beneficios económicos y el aumento constante de los mismos, los llamados Resultados y Cumplimiento de Objetivos.

Pues bien, estos sistemas de organización imperantes actualmente se están viendo enormemente comprometidos en su eficacia, antes indiscutible, principalmente por:

  • La economía se ha globalizado ya completamente, lo que implica que no sirvan sistemas basados en pequeñas máquinas independientes cuando todo es una gran máquina,
  • La tecnología y los nuevos conocimientos científicos de todo tipo han generado nuevos sistemas productivos que no se adaptan al antiguo paradigma, y
  • Los recursos del planeta son limitados y estamos dañando el ecosistema de una manera insostenible, y en gran medida porque los seres humanos ya notan profundamente esa deshumanización, lo que les conduce a plantearse la falta de sentido de lo que hacemos y como lo hacemos.

Y es en este momento evolutivo de la Humanidad donde se nos plantea la imperiosa necesidad de implementar sistemas organizativos evolucionados que puedan dar respuesta a los retos que nos plantean las nuevas necesidades y problemáticas.

Por ejemplo, es fácil observar como un problema sanitario localizado inicialmente en una remota ciudad de China se propaga por casi todo el planeta y genera incalculables daños socioeconómicos, nunca imaginables hace tan solo uno o dos años. Hechos de los que se puede deducir que la vulnerabilidad del sistema actual es enorme y las respuestas necesarias para corregirla son insuficientes o sencillamente desconocidas.

Necesitamos, por tanto, maneras innovadoras, eficaces, flexibles y rápidas para enfrentar los nuevos acontecimientos que se nos presentan en todos los ámbitos.

En Cometa nos dedicamos, entre otras cosas,  precisamente a eso. A idear y aplicar innovadores sistemas de organización que sean capaces de dar respuestas apropiadas a los nuevos tiempos. Ese es nuestro Propósito, ayudar en lo que podamos al bien común.

Para ello nos basamos en el estudio de métodos de organización evolucionados que han sido puestos en práctica, contrastados y evaluados con resultado exitoso.

En general, estas prácticas organizativas avanzadas proceden de una evolución natural de las anteriores en el tiempo, a las cuales se van superponiendo y con las que van coexistiendo e hibridando.

Siendo la principal diferencia que las más evolucionadas enfocan sus fundamentos en las personas y conciben las organizaciones como entidades biológicas complejas con vida propia, donde la salud mental y física, el bienestar y la realización de las personas que las conforman es la clave fundamental.

Los beneficios económicos que se generan son una consecuencia de este bienestar y de un trabajo bien hecho, en tiempo, forma y eficacia; haciendo que se prologue la vida de las organizaciones en el tiempo.

Estos sistemas evolucionados, por tanto, acometen varios de los problemas actuales, el bienestar de las personas, su productividad y las respuestas innovadoras eficaces. Empoderan a las personas y potencian la creatividad, la cooperación, la responsabilidad personal y la visión ecosistémica global.

No obstante, para una implementación amplia de estos sistemas organizacionales se necesita de un cambio de paradigmas profundo en la manera de pensar y de actuar de todos los actores implicados, de toda sociedad. Cambio al que, muy probablemente, nos veremos abocados sin remisión. Como otras veces ha ocurrido en la evolución humana. Solo que está vez la rapidez de adaptación que se nos demanda es mucho más elevada y crítica.

En Cometa, sin obviar la dificultad, estamos convencidos de que la Humanidad superará exitosamente este reto, aunque no sin un tremendo esfuerzo. Creemos también firmemente en que la evolución nos ha dotado de los recursos necesarios, pero hay que activarlos, entrenarlos y optimizarlos a través de la práctica experiencial.

En definitiva, en Cometa estamos preparados, dispuestos y capacitados para aportar nuestro granito de arena a esta excitante y arriesgada aventura evolutiva.

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